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¿Esterilizar o castrar a mi gat@?

Como se ha explicado en ocasiones anteriores, las gatas en celo, presentan muchos cambios como continuos maullidos, están inquietas y se orinan en casa. Si queremos evitar que nuestra gata pase por el celo continuamente, tenemos dos opciones: la castración o la esterilización.

La castración

Empecemos por el principio, ¿qué es la castración? La castración es una operación quirúrgica que consiste en la extirpación de las glándulas genitales. Se puede hacer tanto a gatos que es lo que se llama castración, extirpando los testículos, como a las gatas pudiendo ser una ovariectomía, extracción de los ovarios o una ovariohisterectomía, donde se extraen ovarios y útero. Al eliminarse las glándulas genitales, desaparece el celo y los comportamientos asociados a este.

La intervención

Que sea una intervención quirúrgica no debe asustarte, es una operación bastante rutinaria para los veterinarios y bastante fácil. La intervención es una operación simple, cuyo riesgo, es el asociado al uso de anestésicos y suele tener una duración aproximada de media hora en machos y una hora en hembras. Si no se producen complicaciones, el gato o la gata reciben el alta en el mismo día, aunque debe estar en reposo una semana aproximadamente en el caso de las gatas y algo menos en el de los gatos. Apenas quedan marcas tras la operación, y tras la extracción de los puntos no es casi visualmente perfectible, aunque interiormente haya cambios.   

Momento para la castración

¿Cuándo debo castrar a mi felino? Esta pregunta no es fácil de contestar, y es que existen distintas posiciones. Hay profesionales que consideran que el momento de castrar al animal es antes del primer celo, y otros que es mejor después. Los argumentos a favor de la castración antes del primer celo, se basan en que de esta manera el animal no ha desarrollado conductas de marcaje, mientras que los que hablan de aplazar la intervención al primer celo se fundamentan en que de esta manera se evita la posibilidad de incontinencia urinaria.

Si algo sacamos en claro entre todos los argumentos del mejor momento para castrar al gato o a la gata, es que se puede realizar en cualquier momento de la vida del animal.

Las consecuencias

Son pocas las desventajas que supone la castración para el animal, aunque en algunos casos les produce incontinencia urinaria, son muchos más los beneficios que se obtienen, tanto para el dueño como para el felino. Uno de los principales beneficios es evitar las camadas no deseadas. Otro es la prevención de enfermedades como tumores o cáncer de de próstata, útero y mamas.

También notaremos ciertos cambios como cambios de peso y de carácter, pero no son cambios negativos o irreversibles. Los cambios de peso son una tendencia muy común entre los gatos castrados, que tienen a engordar, por lo que podemos darles pienso para gatos castrados o reducir las cantidades de comida.

El carácter también les suele cambiar, pero no en todos los gatos. Algunos gatos se vuelven más cariñosos y dóciles, estando más relajados que está relacionado con el aumento de peso, ya que reduce su actividad física. También evita comportamientos agresivos ante otros gatos, evitando peleas.

La esterilización

La esterilización también es una operación quirúrgica, pero en ella se cortan los oviductos en el caso de las gatas, ligando las trompas y en los gatos se corta la vía espermática, vasectomía. El fin principal de la esterilización es evitar que se reproduzcan nuestros felinos. Con este método el comportamiento asociado al celo no desaparece.

La intervención

La operación en este caso es menos invasiva y con una recuperación más rápida que la castración, y suele durar entre 30 y 45 minutos si no se presentan complicaciones. La recuperación total del animal es más rápida y suele durar entre 3 y 5 días.

Momento para esterilizar

Existen muchos mitos alrededor del momento de esterilizar a los gatos y a las gatas, como la creencia de que la gata debe haber parido al menos una vez antes de esterilizarla, que se ha demostrado que no tiene ningún beneficio para ella. Lo más aconsejable, es esterilizar al animal entre los seis y doce meses de vida, es decir, antes del primer celo.

Las consecuencias

Como hemos comentado anteriormente, a diferencia de la castración, con la esterilización no se eliminan los comportamientos asociados al celo, pero si evitamos los embarazos indeseados. La esterilización se reduce el instinto asociado al celo, pero sigue estando en el animal.

Otras opciones

Existe una tercera opción que es la esterilización química para las hembras. Esta consiste en suministrar a nuestra gata fármacos que inhiben las hormonas sexuales, es decir evitan embarazos, pero no evitan el celo ni su comportamiento asociado. Si se utiliza este método a largo plazo, puede causar efectos secundarios negativos para la salud de la gata.

¿Qué opción es mejor?

Esta respuesta depende de cada dueño. Debemos recordar que ambas son operaciones quirúrgicas, es decir, tienen los riesgos asociados a cualquier intervención. Si lo que queremos es que desaparezcan todos los síntomas asociados al celo, podemos optar por la castración y si lo único que queremos es evitar que procree, se puede esterilizar al animal.

Ya tienes toda la información, ahora está en tu mano la decisión, recuerda consultar siempre a tu especialista y tomar tus recomendaciones.

 

 

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